miércoles, 25 de septiembre de 2013

Su oficio es retorcerle el cuello a la pena y abrir una ventana a la fantasía.

Estaba enfrente del puesto de pintura y fotografía que pusimos Jorge Parada y yo en Oporto. Vendía ilusión, globos, magia y mimo.
Le pedí que si podía hacerle una foto. Le hice varias que no saldrán aquí, posando con sus globos y su enorme sonrisa. Al rato, vino a nuestro puesto a descansar y charlar. Se encendió un cigarro y entonces le dije. 
Esta es la foto que quiero, ¿puedo...?
Su respuesta me la dio imitando a Sara Montiel. Después esta Imáfora.
SaluZ, besos y abraZos.
La balada de Tolito

2 comentarios:

Jorge Muñoz dijo...

Muy buen retrato; aflora la personalidad de este hombre atraves del maquillaje

Ana dijo...

Maravilloso!!!