martes, 28 de agosto de 2012

¿Qué hace un chico como yo en un sitio cómo este?


Madrid me ha dado cobijo durante esta última parte de mis vacaciones. Sí, lo sé, a quién se lo ocurre ir a Madrid en pleno Agosto, cuando todo el mundo huye de allí. Pues a mí se me ocurrió, pero no ha sido plenamente por gusto, sólo parcial, ya que lo que me ha llevado allí ha sido la realización de un curso de fotografía en look escuela de fotografía, junto a un compañero del vicio de fotografiar, Alberto Muriel.

Madrid es difícil de describir porque es, en todos los aspectos, muy grande. Yo siempre he dicho que no podría vivir en sus entrañas, en sus metros, en sus horas y horas para llegar a todos y a ningún lado, en su ritmo frenético, sus ruidos, sus humos, en sus sospechas y sus desconfianzas... 
Pero, por otra parte, siempre me ha provocado una gran atracción su enorme lado seductor de mujer fatal. Será por eso que cuando la disfruto es siempre en píldoras pequeñas de fines de semana. Nuestra relación se ve que sólo está hecha para el placer. Y es que esta ciudad, a pesar de todo lo descrito anteriormente, que hace imposible nuestro amor, me enamora. Lo hace con sus parques, su cultura, su Malasaña, su Chueca, sus Austrias, sus terrazas... Y siempre me sorprende con algo nuevo, que hace que nunca caigamos en la rutina. Es imposible la rutina en una relación de amor-odio como es imposible, que tras esa píldora de placer no acabe preguntándome siempre al final, ¿qué hace un chico como yo en un sitio como este?
SaluZ, besos y abraZos.


4 comentarios:

kira permanyer dijo...

Las grandes ciudades no son tan grandes como parecen... es un gran puzzle en donde cada uno ocupa una pieza del mismo y en contadas ocasiones se pasea por las otras piezas. Pero en realidad, cada uno pertenece a ese espacio que escogió o le obligaron a escoger. Por lo tanto, el encanto sigue existiendo... Madrid es preciosa. Como todos los espacios donde habitan personas de todo tipo.

Mayte Piera dijo...

Me ha sacado más de una sonrisa esta entrada. Sobre todo porque me identifico con la mayor parte de cosas que dices.
También yo acabo de llegar de Madrid después de estar tres días escasos, y me vuelvo a casa con ganas de salir de allí, pero con el convencimiento de que en breve la echaré de menos de nuevo y volveré a disfrutar de todo lo que esta ciudad me ofrece...

Un abrazote!

Isa dijo...

Madrid... ¡No imaginas cuanto la echo de menos! Su diversidad, su brío, su nervio, su Gran Vía atestada, sus parques rebosantes de vida, sus rincones íntimos, sus placeres para todos los gustos, su multiculturalidad imposible de abarcar, sus gentes castizas y cosmopolitas al mismo tiempo...
Acabarás enamorado de mi ciudad, y aunque sea un amor de verano, será de esos que no olvidas en la vida, de los que rubirizan tu recuerdo. Lo sé ;-)

Tequila Limon y Sal dijo...

Yo estoy deseando visitar Madrid, y según tengo entendido, o según me han dicho, es bueno hacerlo en Agosto, porque todo se puede hacer con más tranquilidad y con menos tráfico... aunque yo quiero ir en invierno... las ciudades como Madrid tienen más encanto con el frío, creo yo...

Saludos!!

yapagalaluz.blogspot.com